Origen

Algunas condiciones iniciales limitan el desarrollo de  este tema: en primer lugar, es que no puedo extenderme demasiado en el presente espacio, por lo tanto iré siempre orillando “la médula” de la cuestión planteada y en segunda instancia, de veras creo que existen múltiples  causas originales, sin embargo, ahora trataré únicamente dos y son las que considero más importantes, por englobar suma incidencia formativa en la cultura social argentina. A continuación los hechos que contribuyeron a fomentar el origen de la viveza criolla:

1- “El descubrimiento de América”. Los europeos  y en particular los españoles creyeron esto, pero no así los asiáticos, africanos, oceánicos  y mucho menos los habitantes autóctonos de México, América Central y Sur, que eran aztecas, mayas, incas, araucanos, guaraníes, tehuelches, etc. Pues estos pueblos habían consolidado sus propias culturas y estaban arraigados en territorios que legítimamente les pertenecían  desde tiempos desconocidos o apenas calculados.

Por esa razón, ¿ en qué consistió “el descubrimiento”? En realidad fue producido por un movimiento de aventureros al servicio de algunos gobiernos europeos, que los inducían en diversas formas y a la vez brindaban su apoyo. Y juntos promovieron ansias exacerbadas por conquistar territorios y culturas enteras, además del despojo de riquezas y en especial el oro y la plata, cuyos propósitos se accionaron siempre a través del saqueo y la muerte.  Porque la conquista fue llevada a cabo empuñando las armas, que los invasores emplearon sin trepidar, incluso en el momento que  no pudieron embaucar a los indios. Un ejemplo claro de esto último es el “cuento del tío” en el trueque de espejitos por el oro, y más valía que el estafado no se diera cuenta de ello, o simulara no darse cuenta, ya que en el mismo acto le costaría  la vida. Y a partir de estos acontecimientos  se fue elaborando de a poco una nueva cultura, con otros valores, en los pueblos  del  “Nuevo Mundo” y, particularmente, en nuestro país.

Pasaron más de quinientos años, no obstante, estos hechos atroces deberían ser imprescriptibles. Con todo, pienso que la justicia deviene con decir la verdad,  sin eufemismos,  sobre  lo sucedido   y el resto es en la actualidad  solo  una triste historia.

2-“La conquista del Desierto”. Muchísimos años después un acontecimiento muy nuestro y, por lo tanto, bien autóctono pasó a conformar la cultura nacional, con innegable incidencia en el ideario popular,  historia que terminó en Choele-Choel en abril de 1879  con Julio A. Roca al mando  de 6000 soldados, distribuidos en  cinco divisiones. Pero este astuto general tucumano albergaba en su ánimo dos grandes propósitos:  el primero, era ser presidente de la nación y el segundo, lograr el privilegio de ostentar la condición de terrateniente.

Para llegar a presidente necesitaba simplemente beneficiar a la oligarquía con las tierras conquistadas. Para ello, apenas finalizado el exterminio indígena,  apoyó la convocatoria de esa élite con el fin de proceder al  “reparto del botín”. “Aquí clavamos  el mojón y hasta donde  da mi vista es para usted, don……” , expresaba la consigna. De esta forma  distribuyeron, a cada uno, miles y miles de hectáreas de tierras con pasto natural y permanente, de gran valor para la ganadería, a cambio del pago con “bonos fiscales” que jamás se cancelaron.

Y la derivación  para Roca resultó formidable, pues en octubre de 1880 era elegido presidente de la República, entonces, su primer objetivo estaba consumado. Posteriormente lograría el otro propósito, el de ser terrateniente, al recibir grandes extensiones de tierras en reconocimiento al  “valor patriótico”, y el casco de su estancia preferida estaba  ubicado en la zona de Adelia María, Dpto. Río 4º, que pertenece a la provincia de Córdoba.

Consecuencias

La viveza criolla es un verdadero flagelo cultural que anida en los valores humanos y sociales y los pervierte, es un mal que carcome las condiciones básicas para una convivencia digna, tales como la importancia del trabajo, además de la confianza, altruismo, compromiso, honestidad, etc.,  incluso debilita el patriotismo individual, lo torna incierto. En consecuencia, empobrece al pueblo en el orden interno y deteriora la imagen de nuestro país en el concierto internacional, con penosa incidencia general, tanto en el aspecto moral como en el económico.