Reflexiones


El tiempo es la representación de la eternidad en movimiento. Y en esta misma dinámica va dejando su impronta, que podría ser superficial o profunda. Sin embargo, no todo realiza el tiempo al transcurrir, sino que el ser humano también hace su aporte. El cual no siempre sintoniza con las formas del tiempo, puesto que el mayor interés del  hombre radica en la propia conveniencia,  algunas veces basada en errores de criterio y en otras, por depender exclusivamente  de su  egoísmo personal, cuyo motivo podría  colisionar  inclusive con la sincronización general creada por la perfección del Universo. Es decir que, de este modo, el hombre define una diferencia básica respecto al comportamiento de animales y vegetales dentro  del medio natural que les dio la vida,   donde  a cada uno brinda los medios necesarios para su normal  existencia. Y al final, a todos por igual asigna un sitio en el tránsito a la eternidad. (más…)

Pienso que el humor ameniza y puede alegrar la vida de todos. En verdad no alcanzo a imaginar excepciones, sin embargo el contenido del ingenio posee matices particulares que definen la cultura de cada pueblo, y su verdadera esencia es atemporal. Por otro lado, si consideramos al humor en escala superior, se trata de un arte limitado a ciertas personas con talento creativo e histriónico, según lo expresaba Albert Einstein: “Sólo a una pequeña minoría le es dable fascinar a su generación a través del humor y la gracia”. En cambio, para el filósofo Friedrich Nietzsche: “La potencia intelectual de un hombre se mide por la dosis de humor que es capaz de utilizar”.

Y si nos remitimos únicamente al humor chacarero  de  tiempos pasados,  a ese humor que fundaron casi siempre en hechos reales de la vida. En épocas que la cultura campesina era producto de viejas tradiciones, y cuando cada pueblo o comarca instituía un verdadero compartimiento social estanco por carecer, casi por completo, de influencias externas que indujeran a un cambio importante en los usos y costumbres ancestrales. (más…)

Es muy probable que la valoración conceptual definida en este título, resulte un tanto sugestiva para el lector. Lo cual no debería ser motivo de asombro, dado que suele ocurrir  con demasiada frecuencia  respecto a  expresiones  o términos empleados diariamente, y con  evidente sesgo de masificación, donde no se alcanzan a distinguir estratos sociales ni culturales, pues la tendencia general  es a la uniformidad  en la lingüística adoptada por la población, y con rumbo  a incrementarse durante  un cierto  tiempo.

Por consiguiente, hoy en día son numerosos los medios de comunicación masiva que habitualmente impulsan  una “viralización” esnobista. Allí donde la palabra que rápidamente se difunde entre las personas, constituye un verdadero estimulante para quienes, sin tamizar, se identifican  con las manifestaciones sui géneris  que  van moldeando una estructura del lenguaje  que no coincide con la que pertenece a un vocabulario ajustado a las reglas  pre existentes. (más…)

En la confusión es muy difícil discernir fielmente las realidades a través de los pensamientos y luego con las palabras. Ya sea que se trate de bienes, colores, sabores o solo de conceptos generales. En consecuencia, aquí corresponde advertir con razones que incluso el silencio es salud, tal como reza un antiguo apotegma, pues si a pesar de la condición descripta emitimos valoraciones, tenderíamos inexorablemente a la necedad, por lo cual  Marco T. Cicerón manifestó, hace tiempo ya: “La necedad es la madre de todos los males”.

Sin embargo, existen situaciones en que la confusión posibilita algunas ventajas o beneficios. Y es cuando quienes la promueven a sabiendas, con ella logran colmar sus ambiciones personales. En este caso,  el mismo personaje del pensamiento histórico, haciéndose eco de la realidad expresó: “La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio”. (más…)

Tal vez tengamos que considerar este escrito como una mera digresión, pues en el mismo dejo de lado, por un instante, el fin cultural de este espacio para incursionar sobre un tema de neto sesgo social, y por esto creo que vale la pena toda contribución que podamos realizar en beneficio del bien común.

A medida que el tiempo avanza, se va tornando escaso en cada jornada. Y esto acontece con mayor rigor en las grandes urbes, donde dicho fenómeno toma dimensión en igual magnitud, es decir que, el continuo crecimiento poblacional hace que sus habitantes padezcan las consecuencias por diversas causas, las cuales podrían ilustrarse de la siguiente manera: expansión geográfica, mayores costos de traslado, polución, riesgos de inseguridad, etc. Sin embargo,  es por el primer punto que se agrandan continuamente las distancias por recorrer en cada jornada, y no todos cuentan con sus propios medios mecánicos para el desplazamiento. (más…)

Resulta difícil dudar si es verdad o no, que el civismo  asegura el camino hacia un orden social adecuado, y cuya utilidad se alimenta naturalmente con el cumplimiento de  las normas generales, que podrían ser  puramente sociales, económicas o políticas. En consecuencia, y de este modo, con el paso del tiempo la dignidad se consolida en volumen suficiente para honrar la vida individual y de la sociedad en su conjunto. Más el prestigio y  respeto que, por ello,  logramos  instalar en el ánimo de otros pueblos, precisamente los que residen al otro lado de nuestras fronteras. Luego, creemos necesario aclarar que  esta exposición carece de eufemismos, con el único fin de alcanzar un impacto realista en el entendimiento del lector. (más…)

IMG-20160730-WA0000Contactarse con la naturaleza es fomentar la vida, es darle verdadera dimensión, porque de la naturaleza venimos, pero solo por un tiempo, el que suele ser bastante breve respecto de nuestras extensas aspiraciones. Entonces, dentro de este contexto, la  misión principal  debiera ser la de crear continuamente razones que alimentan la acción de vivir, para justificar el paso terrenal de tal manera que nos permita andar por la vida convencidos de nuestro obrar atinado, con sintonía social, al trazar una impronta valedera, con legítima  entidad para nosotros y, también, para el prójimo.

Un lugar para observar los diferentes comportamientos humanos podría ser la más céntrica calle peatonal de una  importante ciudad, entonces allí nos ubicamos. Estos lugares suelen estar bien ornamentados, con múltiples escaparates convenientemente iluminados y mucha simpatía aplicada a promover la venta de mercaderías  que cada uno ofrece, dando marco a este escenario que el hombre creó para el comercio a través del deslumbramiento, tratando de cautivar a los peatones que recorren cada espacio; unos andando cansinamente hacia algún sitio, (más…)

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