Archivo para noviembre, 2011

Este libro contiene la historia documental de la Fundación de Colonia Luxardo, dispuesta por Decreto del Gobierno de la provincia de Córdoba, con fecha 18 de setiembre de 1886.

La investigación demandó casi dos años y medio, y fue desarrollada en trece ámbitos diferentes, pero en el aspecto documental, el Archivo Histórico de Córdoba resultó el lugar más fructífero, con tal magnitud, que el contenido de la  obra  define un precedente en  la provincia de Córdoba.  El libro tiene 164 páginas, comienza con la mensura y amojonamiento realizado en el año 1867 por el agrimensor Eleazar Garzón, para determinar la superficie y ubicación geográfica del lote número 24, al cual denominaron “Suerte” dentro de las tierras Fiscales, y culmina con una breve historia del Fundador y dos de sus hermanos, todos ellos italianos.

En este momento las autoridades de la Escuela Gabriel Luxardo, están organizando la presentación de este libro. Además, importa destacar que el beneficio por la venta de dicho libro será para las Cooperadoras de la escuela mencionada, pues así lo dispuso el Autor.

 Tan simple, gratuito y agradable como el saludo que contiene una sonrisa, expresión palmaria de la simpatía. Por ejemplo, decía Dale Carnegie: “La persona que no es capaz de regalar una sonrisa, no merece tener un negocio o empresa”; pues carece del talento inicial, de la adecuada conexión con el público, cliente potencial o efectivo y razón de ser de su propio emprendimiento.

 Una sonrisa, esa que nace del corazón, trasunta alegría, amistad y buena predisposición para la interrelación humana  y el trabajo; en síntesis, una sonrisa es la puerta que se abre para dar paso al estado de ánimo ideal, el cual define la empatía y promueve las óptimas relaciones a través del diálogo fructífero y ameno,  que al entablar y compartir nos  permite multiplicar alegrías, dividir penas y zanjar dificultades o discordias. (más…)

El pueblo era muy pequeño, apenas cien almas lo habitaban y constituía un típico conglomerado de agricultores gringos, donde la vida transcurría tranquila y monótona, solo la escasez de lluvias  o una enfermedad podrían representar una seria preocupación en la vida cotidiana, mientras promediaba la década del ´60.

 Allí una familia, en particular, integrada por el matrimonio y sus dos hijos varones, decidió un día que Honorato, el mayor de éstos continuara estudiando luego del ciclo primario, y de este modo podrían disfrutar en el futuro a “mi hijo, el doctor”. Pero únicamente era posible realizar este sueño si el otro hijo, de nombre Mario, permanecería en el campo, para que el trabajo  en conjunto pudiera solventar los estudios del mayor. (más…)