Archivo para febrero, 2011

Amanecía, y el día se presentaba sereno y muy frío, cuando apenas iniciaba  el mes de abril. A través de grandes ventanales de nuestra habitación de hotel, en el piso número once, pude contemplar fascinado algunas particularidades de esta exótica metrópoli, La Paz, sede del Gobierno nacional de Bolivia. El centro es angosto, tal vez unas cinco cuadras en modo lineal y asemeja el “cauce” de un gran cañón, en el cual asientan coloridos edificios de altura; y en ambos costados, cubren las laderas hasta la cima, edificaciones con techos de color rojo predominante. Y allí nomás, en ese “cauce”, surgía como un gigante silencioso, a 3660msnm,  el mítico estadio de fútbol Hernán Siles, lugar emblemático donde caen derrotados los “tigres de la llanura”. (más…)

Origen

Algunas condiciones iniciales limitan el desarrollo de  este tema: en primer lugar, es que no puedo extenderme demasiado en el presente espacio, por lo tanto iré siempre orillando “la médula” de la cuestión planteada y en segunda instancia, de veras creo que existen múltiples  causas originales, sin embargo, ahora trataré únicamente dos y son las que considero más importantes, por englobar suma incidencia formativa en la cultura social argentina. A continuación los hechos que contribuyeron a fomentar el origen de la viveza criolla:

1- “El descubrimiento de América”. Los europeos  y en particular los españoles creyeron esto, pero no así los asiáticos, africanos, oceánicos  y mucho menos los habitantes autóctonos de México, América Central y Sur, que eran aztecas, mayas, incas, araucanos, guaraníes, tehuelches, etc. Pues estos pueblos habían consolidado sus propias culturas y estaban arraigados en territorios que legítimamente les pertenecían  desde tiempos desconocidos o apenas calculados. (más…)

Justo había comenzado el otoño, y la noche ya cubría con su manto oscuro al caserío del pueblo; mientras en el boliche, una decena de parroquianos arreglaba el mundo y vaciaba las botellas. Próxima  a la ventana de la chusma, una mesa colocada contra la pared, allí sentados estaban dos tamberos, apodados en la zona como “Moscato” y “Ginebra”; ninguna bebida les hacía arrugar la nariz; y trabajaban para un importante chacarero del lugar.

En ese instante, trataban un tema urticante, lleno de misterios y riesgos, por eso la ansiedad  iba en constante aumento y los impulsaba a consumir más  de lo habitual, para lograr coraje. La cacería de pumas era la pasión del momento; pero no tenían ni la menor idea de cómo realizarla, sólo conocían el lugar, allá en el monte santiagueño. Por ahí se acerca el mozo y Moscato le pregunta: (más…)