En consecuencia, intentaré ser útil y ameno solo a través de pensamientos, reflexiones, propuestas, experiencias, historias y, por qué no, algo de humor campesino también. Ojalá se cumpla en plenitud el destino de este espacio, únicamente el paso del tiempo develará el resultado.

Muchos años de escritor, investigador y ensayista me permitieron aprender algo, lo cual deseo compartir con los lectores de este interesante lugar. Y en el intercambio, todos cultivaremos el conocimiento sobre cuestiones que, seguramente, contribuirán a mejorar nuestra calidad de vida.

La propuesta general estará expresada por una miscelánea temática, desarrollada con la mayor simplicidad, pero por ello no menos profunda, con el fin de que todos puedan comprender íntegramente el contenido. Otra meta, será la brevedad en cada escrito, pues la demandan el tiempo del lector y mi valoración, siempre basada en la genial afirmación de William Shakespeare: “La brevedad es el alma del ingenio”.

Era muy temprano, y ni siquiera el alba había asomado, cuando los tres integrantes del grupo partimos desde la ciudad de Salerno. Una gran dosis de aventura nos movilizaba, y el propósito central consistía, precisamente, en recorrer el Volcán Etna, una montaña de 3325 msnm, con enormes cráteres en la cúspide y  múltiples de menor dimensión sobre sus flancos. La primera etapa, de  435 km, finalizó en Villa San Giovanni, pues allí se encuentra el embarcadero, en el cual pronto accedimos a un ferry  con nuestro vehículo, un Dacia Duster, gasolero.

Compartíamos el espacio flotante con gran cantidad de personas, autos, buses y camiones de gran porte. El barco era enorme, y bastaron unos 20 minutos de navegación para  cubrir el trayecto  de  3,5 km, para  luego desembarcar en Mesina. Sin embargo, solo  costeamos dicha ciudad y rápidamente abordamos la autopista A18-E45, con rumbo al sur de Sicilia. La primera población de importancia se llama Taormina, de allí faltaban unos 50 km para llegar a destino, el tránsito era calmo, igual como se presentaba la mañana, pero la tensión iba en aumento constante, desde que comenzamos a observar la imponente figura del Volcán. (más…)

En la confusión es muy difícil discernir fielmente las realidades a través de los pensamientos y luego con las palabras. Ya sea que se trate de bienes, colores, sabores o solo de conceptos generales. En consecuencia, aquí corresponde advertir con razones que incluso el silencio es salud, tal como reza un antiguo apotegma, pues si a pesar de la condición descripta emitimos valoraciones, tenderíamos inexorablemente a la necedad, por lo cual  Marco T. Cicerón manifestó, hace tiempo ya: “La necedad es la madre de todos los males”.

Sin embargo, existen situaciones en que la confusión posibilita algunas ventajas o beneficios. Y es cuando quienes la promueven a sabiendas, con ella logran colmar sus ambiciones personales. En este caso,  el mismo personaje del pensamiento histórico, haciéndose eco de la realidad expresó: “La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio”. (más…)

Aconteció en todos los tiempos y,  especialmente, en muchos sitios que de cierto modo fueron cuna de la civilización universal. Se trata de la acción que filósofos y científicos  dedicaron, a través de sus pensamientos,  con el propósito de contribuir a la    mejor comprensión de la existencia humana, al interpretar de manera adecuada los diversos emprendimientos que requiere la vida en cada jornada. Y es indudable que ese resultado beneficia a todo el mundo, sin distinción de clases, credos o cualquier otro aspecto que podríamos definir, incluyendo también a  pueblos recónditos y esparcidos sobre la faz de la tierra.

Y de este empeño, entre tantas cosas, fueron surgiendo frases de trascendencia global y atemporales. Por ejemplo: “Mi pacifismo, no deriva de una teoría intelectual: se funda en mi profunda aversión por toda especie de crueldad y de odio”, de Albert Einstein; o “Para ser genio, es necesario tener un 98% de perspicacia, y con solo el 2% de inteligencia basta”, solía afirmar Tomas A. Edison; o “La violencia es el miedo a los ideales de los demás”, por  Mahatma Gandhi; o “La ventaja de tener mala memoria es que se goza muchas veces de las mismas cosas”, (más…)

Depende si el viaje es solo de cabotaje, pues aquí la situación general se simplifica, dado que uno cuenta con más tiempo, e incluso menores suelen ser los costos, porque casi todo depende de la propia  voluntad del interesado. Por ejemplo, los gastos que corresponderían al traslado, permanencia en cada lugar, tiempo total insumido en el periplo, etc. Más aún si el medio de movilidad  a emplear es de propiedad del viajero.

Muy distinto sería, y en casi todos los aspectos, si deseamos concretar un largo viaje, con meta a lejanas fronteras o allende los mares, y con este motivo recurrimos obligadamente a una empresa de turismo. Por lo cual, allí deberemos aceptar el programa disponible que más se acerca a nuestras aspiraciones. Pero todas las condiciones serán las que impone dicho ente: itinerario general e  intermedios, tiempo de permanencia en cada lugar, calidad hotelera, la inapelable duración del viaje y el costo total. (más…)

Tal vez tengamos que considerar este escrito como una mera digresión, pues en el mismo dejo de lado, por un instante, el fin cultural de este espacio para incursionar sobre un tema de neto sesgo social, y por esto creo que vale la pena toda contribución que podamos realizar en beneficio del bien común.

A medida que el tiempo avanza, se va tornando escaso en cada jornada. Y esto acontece con mayor rigor en las grandes urbes, donde dicho fenómeno toma dimensión en igual magnitud, es decir que, el continuo crecimiento poblacional hace que sus habitantes padezcan las consecuencias por diversas causas, las cuales podrían ilustrarse de la siguiente manera: expansión geográfica, mayores costos de traslado, polución, riesgos de inseguridad, etc. Sin embargo,  es por el primer punto que se agrandan continuamente las distancias por recorrer en cada jornada, y no todos cuentan con sus propios medios mecánicos para el desplazamiento. (más…)

En el año 1939, a través de una carta, Albert Einstein informaba a Franklin D. Roosevelt, el que por ese entonces era presidente de los EE.UU de norteamérica, sobre el avance  tecnológico  en el uso del uranio como nueva fuente de energía. Además, advertía que los alemanes ya estaban trabajando en este sentido, en especial desde la ocupación de las minas de uranio en Checoslovaquia. Por otra parte sugiere al gobierno que permanezca en contacto permanente con el equipo de físicos que trabajaban para EE.UU. Y también que prestara mucha atención a que el país se encuentre bien provisto de mineral de uranio. Cuyo texto de la carta mencionada es el siguiente: (más…)

Resulta difícil dudar si es verdad o no, que el civismo  asegura el camino hacia un orden social adecuado, y cuya utilidad se alimenta naturalmente con el cumplimiento de  las normas generales, que podrían ser  puramente sociales, económicas o políticas. En consecuencia, y de este modo, con el paso del tiempo la dignidad se consolida en volumen suficiente para honrar la vida individual y de la sociedad en su conjunto. Más el prestigio y  respeto que, por ello,  logramos  instalar en el ánimo de otros pueblos, precisamente los que residen al otro lado de nuestras fronteras. Luego, creemos necesario aclarar que  esta exposición carece de eufemismos, con el único fin de alcanzar un impacto realista en el entendimiento del lector. (más…)

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