En consecuencia, intentaré ser útil y ameno solo a través de pensamientos, reflexiones, propuestas, experiencias, historias y, por qué no, algo de humor campesino también. Ojalá se cumpla en plenitud el destino de este espacio, únicamente el paso del tiempo develará el resultado.

Muchos años de escritor, investigador y ensayista me permitieron aprender algo, lo cual deseo compartir con los lectores de este interesante lugar. Y en el intercambio, todos cultivaremos el conocimiento sobre cuestiones que, seguramente, contribuirán a mejorar nuestra calidad de vida.

La propuesta general estará expresada por una miscelánea temática, desarrollada con la mayor simplicidad, pero por ello no menos profunda, con el fin de que todos puedan comprender íntegramente el contenido. Otra meta, será la brevedad en cada escrito, pues la demandan el tiempo del lector y mi valoración, siempre basada en la genial afirmación de William Shakespeare: «La brevedad es el alma del ingenio».

Transcurría el año 1865, cuando un joven llamado George Nagelmackers, nacido el 24/06/ 1845 en Lieja, Bélgica, realizó un viaje por América, donde observó  el avance tecnológico relativo al transporte ferroviario, y en particular el coche de lujo promovido por George Pullman. De este modo, al regresar a su país planteó la idea de un tren que recorriera toda Europa, lo cual demandaría una inversión tal que de inmediato representó un verdadero escollo para el proyecto. Y pese a estas contingencias negativas, al fin pudo lograr un acuerdo en la Nagelmackers  Compagnie Internationale del Wagons-Lits, de la cual era fundador. Y cuyo itinerario vertebral uniría París con Constantinopla (y a partir de 1930, llamada Estambul). Lógicamente, este emprendimiento tan importante y ya próximo a iniciar el servicio, generó un enorme revuelo social y periodístico, no obstante, en medio de ese tumulto de ideas y propuestas apareció un nombre que resultó adecuado para el nuevo medio de transporte: “Orient Express”. Y así, el 4 de octubre de 1883, el tren llevó a cabo su primer viaje.

 En realidad, este servicio fue creado para cautivar a los VIP de entonces: grandes burgueses, artistas, aristócratas, novelistas, aventureros y  engreídos. Pues el tren contaba con exuberante opulencia hasta en los  mínimos detalles, tales como sus revestimientos con caoba y ébano, cristalería de Murano, cubiertos italianos y un servicio de guantes blancos. Incluso los asientos de banqueta revestidos con un lujo de veras faraónico, que durante el día, las “twin cabins”, permitieron al pasajero deleitarse con el paisaje a lo largo del camino. (más…)

 

Con el propósito de seleccionar un asunto y luego tratarlo, aunque fuere de modo somero  pero sin perder de vista su importancia y, por ello, asignarle en ese instante  un estudio básicamente adecuado. Primero es menester elaborar una buena dosis de concentración, luego escudriñar razonablemente en la amplitud de nuestro pensamiento. Sin embargo, este propósito jamás constituiría una tarea compleja ni gravosa. Pues representa una forma natural y apropiada de mejorar la vida y, por otra parte, está al alcance de todo el mundo, sin interesar demasiado el grado de erudición que cada uno posea. Entonces, todo el impulso necesario deviene únicamente de la propia voluntad. Y en cuya misión  coadyuva el intelecto como factor que encausa el destino de manera ajustada a nuestro sentimiento.

Y con mayor énfasis aún, si partimos de algunas frases que son verdaderos faros de proa, pertenecientes a destacadas personalidades que tanto aportaron al entendimiento universal de las cosas capitales para caminar por la vida de manera óptima. A continuación algunos ejemplos, Franklin Roosevelt, solía afirmar: “En la vida hay algo peor que el fracaso: el no haber intentado nada”. Y por su parte, Leonardo Da Vinci, aseveraba: “El que piensa poco, se equivoca mucho”. (más…)

Cuando el misterio de un lugar nos apasiona, junto al  exotismo  que descubriremos  en cada cosa, y más aún si el conjunto forma parte de  la historia universal, la misma que naturalmente cautiva a tantos viajeros, siempre  ávidos de fuertes emociones. Entonces, si al final de esta valoración  el bolsillo lo permite, allí estará Estambul, esperando. Sí, en realidad es lo menos que podría manifestarse de esta populosa urbe, habitada por algo más de 15.000.000 de almas.

Estambul también es historia que trasciende la versión local y regional para ubicarse dentro de la universalidad misma del conocimiento. Fundada  en el 660 a C, con el nombre de Bizancio y sobre un colosal espacio de la geografía que pertenece a dos Continentes, Europa y Asia. En el preciso lugar donde confluyen el Estrecho del Bósforo y el Mar de Mármara. Sin embargo, la parte más poblada, la de mayor desarrollo económico, se halla en el sector europeo. Además, el casco antiguo, el que se ubica debajo del Cuerno de Oro, fue asentamiento de grandes Imperios de la historia: desde el 330 d C y luego de una refundación con el nombre de Constantinopla, durante el período 330-1204 fue la capital oriental del Imperio Romano. Más tarde y en el lapso 1204-1261, capital del Imperio Latino. Continuó con el Imperio Bizantino desde el 1261 al1453. Y, por último, sede el Imperio Otomano, en el tramo de 1453-1922. (más…)

Hay momentos en que el sentimiento se torna más apasionado, y con ello subyuga a la persona que lo experimenta. No obstante, forma un síntoma natural que nace de fuertes emociones, también es periódico cuando viene asociado regularmente  al calendario, tal como en este caso. Pues todos los años acontece de igual modo, y sucede cuando un ciclo  termina para dar lugar  al inicio de otro nuevo, que siempre lo imaginamos cargado de cosas hermosas, dado que el optimismo crea la esperanza por buenos augurios para nosotros y para nuestra familia  Pero, ¿si extendiéramos este mismo deseo en beneficio de  todos los seres que habitan la superficie limitada del planeta tierra?  Así el humanismo tomaría mayor relevancia, dado que se universaliza la sensibilidad positiva.

Sin embargo, todo este proceso anímico no obedece solo a una simple contingencia sino que se nutre en la razón, cuya esencia es capaz de torcer la voluntad con la fuerza del sentimiento que fluye espontáneo. (más…)

El tiempo es la representación de la eternidad en movimiento. Y en esta misma dinámica va dejando su impronta, que podría ser superficial o profunda. Sin embargo, no todo realiza el tiempo al transcurrir, sino que el ser humano también hace su aporte. El cual no siempre sintoniza con las formas del tiempo, puesto que el mayor interés del  hombre radica en la propia conveniencia,  algunas veces basada en errores de criterio y en otras, por depender exclusivamente  de su  egoísmo personal, cuyo motivo podría  colisionar  inclusive con la sincronización general creada por la perfección del Universo. Es decir que, de este modo, el hombre define una diferencia básica respecto al comportamiento de animales y vegetales dentro  del medio natural que les dio la vida,   donde  a cada uno brinda los medios necesarios para su normal  existencia. Y al final, a todos por igual asigna un sitio en el tránsito a la eternidad. (más…)

 El presente, se trata de un “Aviso” a la inmigración, publicado en la Revista “El Economista”, de Buenos Aires, con fecha  1º de agosto de 1878. Y conservado  en Documentos Escritos. Sala VII. Legajo 472.

 

Transcripción textual:

Comisaría  de Inmigración

 Prevención a los inmigrantes

“Para precaver á los inmigrantes de todo accidente en el acto de desembarco, evitar estravío, robo de equipages, y peligro personal en la rada, é imponerles de lo que mas les interesa conocer á su entrada al país, se les previene: (más…)

Las reflexiones comprenden un proceso mental que favorece el análisis de los temas que podrían ser preocupantes, referidos a cualquier índole o relevancia. En consecuencia, creo que una actitud reflexiva permite, a la postre, tomar las mejores decisiones en todos los casos, pues no alcanzo a colegir excepciones. Al respecto Albert Einstein solía decir: “Reflexionar hasta que las tinieblas  se conviertan en luz de comprensión”.

Y tan importante es el ejercicio de la reflexión cuando las dudas nos invaden el pensamiento que siempre  permitirá hallar un camino superior, el más apropiado para alcanzar de la mejor manera el objetivo deseado en cada ocasión. Incluso  posibilita valorar las iniciativas desde la tranquilidad de nuestra conciencia, porque la reflexión definitivamente crea mayor seguridad en el ánimo. Y es allí, precisamente, donde priman resultados acordes con frases y proverbios célebres, que fueron acuñados en el tiempo por grandes filósofos de la historia universal. A continuación algunos ejemplos ilustrativos: “Un hombre sin pasiones está tan cerca de la estupidez que sólo le falta abrir la boca para caer en ella”, aseguraba Séneca. (más…)

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